Expertos advierten que el sedentarismo afecta la circulación, el corazón y la salud mental
Santo Domingo, 9 de octubre de 2025.– Permanecer sentado durante largas jornadas puede tener efectos negativos tanto en el cuerpo como en la mente. Así lo advierte Aurora Araújo, decana del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM), quien señala que el organismo “está diseñado para moverse” y que los gemelos funcionan como “el segundo corazón del cuerpo”, ayudando a impulsar la sangre hacia el corazón.
Según la especialista, cuando una persona pasa demasiado tiempo sin moverse, el retorno venoso se ve afectado, lo que puede provocar la aparición de varices, edemas, dolor y malestar en las piernas. A esto se suma la presión del propio peso corporal sobre los muslos y la zona glútea, que agrava la dificultad circulatoria.
Riesgo cardiovascular
El sedentarismo también impacta de manera significativa en el corazón. “Si permanecemos más de ocho horas sentados, el corazón trabaja prácticamente a frecuencia de reposo”, explicó Araújo.
Esto, a largo plazo, reduce la eficacia del sistema cardiovascular y aumenta el riesgo de diabetes, colesterol elevado y enfermedades crónicas. Para contrarrestar estos efectos, la especialista recomienda realizar altos niveles de actividad física intensa fuera del horario laboral.
Consecuencias en la salud mental
No solo el cuerpo se ve afectado. El exceso de horas sentado también puede impactar la mente. Araújo recordó que las llamadas “hormonas de la felicidad” —como la serotonina y la dopamina— se activan con el movimiento, y al no ejercitarse, su producción se ve disminuida.
Además, si la causa de estar sentado se relaciona con un trabajo que genera ansiedad, la salud mental puede deteriorarse aún más, ya que el estrés aumenta y se acumula cortisol, una hormona vinculada a la tensión emocional.
Pausas activas y ejercicio intenso
Para mitigar estos efectos, la experta aconseja realizar pausas activas cada dos horas. Estas pueden incluir breves caminatas, estiramientos o pequeños ejercicios de movilidad durante cinco minutos. Incluso desde la propia silla de trabajo se puede activar el cuerpo con el uso de bandas elásticas para ejercicios de fuerza.
En el tiempo libre, la recomendación es clara: al menos 90 minutos de ejercicio intenso que permitan compensar el sedentarismo laboral. Esta práctica ayuda a mejorar la circulación, estimular los gemelos y favorecer la salud cardiovascular, además de mantener la elasticidad de las articulaciones.
“Con pequeñas acciones y rutinas diarias, es posible reducir el impacto negativo de estar sentado tantas horas y recuperar el equilibrio físico y mental”, concluyó Araújo.
