Dermatólogos aclaran que pueden ser un apoyo puntual frente al acné leve, pero no sustituyen un tratamiento médico especializado.
En las últimas semanas se ha vuelto común ver, especialmente entre jóvenes, pegatinas en forma de estrella colocadas sobre el rostro. Aunque para muchos se trata de una moda llamativa, en realidad estos adhesivos son parches diseñados para tratar granos de acné de manera localizada.
Según explicó el dermatólogo Miguel Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral (IDEI), se trata de pequeños parches que se colocan directamente sobre el grano. “La forma de estrella responde más a un tema estético y de visibilidad, pero su función es la misma que la de los parches transparentes tradicionales”, señaló en declaraciones al medio especializado CuídatePlus.
El componente principal de estos parches suele ser el hidrocoloide, un material que absorbe el exceso de sebo, pus y secreción inflamatoria, creando al mismo tiempo un ambiente húmedo que favorece la cicatrización. Muchos modelos incorporan además principios activos que aceleran la recuperación del grano.
Entre los ingredientes más habituales se encuentran el ácido salicílico, que ayuda a exfoliar y destapar los poros; el ácido hialurónico, que aporta hidratación; y extractos calmantes o antibacterianos como centella asiática, árbol de té o niacinamida. Algunos parches incluso incluyen micropuntas que liberan estos activos de forma controlada.
El especialista explica que su acción es doble: por un lado, física, al absorber el contenido del grano y reducir su volumen; y por otro, protectora, ya que actúan como barrera frente a bacterias y evitan el contacto con las manos, disminuyendo el riesgo de infección y de marcas posteriores.
No obstante, Sánchez Viera subraya que no se trata de un tratamiento médico del acné. “Funcionan bien como medida puntual en determinados granos y ayudan a que cicatricen antes, pero su efecto es principalmente de apoyo y preventivo”, indicó. Por ello, no previenen nuevos brotes ni sustituyen una terapia dermatológica en casos persistentes.
Estos parches están especialmente indicados para granos superficiales, como espinillas con cabeza visible o puntos blancos, así como para pequeñas irritaciones cutáneas o granitos tras la depilación. En cambio, no son eficaces en acné profundo, como nódulos o quistes, ni en brotes severos o extendidos, donde se requiere atención médica.
Tampoco se recomiendan en personas con alergia a los adhesivos, heridas abiertas o infecciones activas, ya que podrían empeorar la condición de la piel.
En cuanto a los efectos secundarios, los dermatólogos coinciden en que son seguros si se usan correctamente, aunque un uso excesivo puede causar irritación, enrojecimiento, sequedad localizada u oclusión prolongada de la piel. También existe el riesgo de generar una falsa sensación de tratamiento efectivo y retrasar la consulta con un especialista.
En conclusión, los parches en forma de estrella pueden ser un aliado puntual y discreto, pero los expertos recuerdan que el manejo adecuado del acné pasa por una rutina de cuidado correcta y la orientación de un dermatólogo, especialmente cuando el problema es persistente o severo.
