El merenguero y Laurendys Rodríguez exponen visiones distintas sobre una disputa familiar vinculada a temas de salud y apoyo económico
Santo Domingo, R.D. – El cantante de merengue urbano Antonio Peter de la Rosa, conocido artísticamente como Omega “El Fuerte”, respondió públicamente a las declaraciones de su hija Laurendys Rodríguez, quien lo acusó de haberla abandonado durante un momento crítico de salud.
Durante su participación en el programa “Alofoke Radio Show”, Omega negó tajantemente las acusaciones, asegurando que no tolera chantajes ni amenazas. “Yo no camino con chantajes, tú me amenazas a mí para algo y yo me tranco”, expresó el artista, al tiempo que defendió su rol como padre y afirmó que siempre ha estado presente en la vida de sus hijos.
Las declaraciones surgen luego de que Laurendys, en una entrevista en el programa “Jessica en Punto”, afirmara que su padre se mostró indiferente cuando ella solicitó ayuda para pagar la universidad. Según su testimonio, Omega le habría propuesto que, para cubrir los gastos, debía encargarse del cuidado de su hermano menor, quien tiene condición de autismo, algo que ella consideró inaceptable.
Omega, por su parte, presentó una versión muy distinta. Según relató, su expareja –madre de Laurendys– le solicitó medio millón de pesos para una segunda operación médica de la joven. El cantante explicó que pidió una factura oficial del centro médico antes de entregar la suma, pero que, al solicitar el comprobante, recibió amenazas de ser expuesto en los medios si no accedía a entregar el dinero.
“Nunca me he negado a colaborar con los gastos médicos, pero lo mínimo que pedí fue una factura oficial”, sostuvo el intérprete de “Chambonea”.
Durante la misma entrevista, Omega presentó pruebas documentales y acudió al programa acompañado de otras hijas suyas, quienes lo respaldaron públicamente. Las jóvenes aseguraron que su padre siempre ha estado presente y ha sabido “resolver” en los momentos difíciles que ha atravesado la familia.
El caso ha desatado un amplio debate en redes sociales, donde los seguidores del artista y del programa han expresado opiniones divididas. Mientras algunos defienden el derecho de Laurendys a reclamar apoyo emocional y económico, otros consideran que Omega ha dado muestras suficientes de compromiso como figura paterna.
El conflicto evidencia las dos caras de una misma moneda: la de una hija que se siente desatendida y la de un padre que afirma haber cumplido su rol, exigiendo transparencia en los procesos familiares.
Hasta el momento, no se ha informado si ambas partes buscarán resolver el desacuerdo en privado, aunque la polémica continúa acaparando titulares y generando opiniones encontradas en la opinión pública.
