El debate sobre si es mejor cepillarse los dientes antes o después del desayuno sigue dividiendo opiniones, pero los expertos coinciden en que hacerlo después de comer es lo más recomendable para prevenir la proliferación bacteriana.
Según explica Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas de España, “lo ideal es lavarse los dientes después del desayuno, ya que en ese momento se eliminan los restos de alimentos y azúcares que favorecen la formación de placa”. Sin embargo, advierte que si se consumen alimentos ácidos, como jugos cítricos o frutas, es importante esperar unos 30 minutos antes del cepillado para evitar la erosión del esmalte dental, que se reblandece temporalmente por el ácido.
Por otro lado, cepillarse antes del desayuno no tiene suficiente respaldo científico, aunque puede tener ciertos beneficios. “En ese caso se eliminan las bacterias acumuladas durante la noche y se protege el esmalte gracias al flúor, antes de ingerir alimentos”, agrega el especialista.
Cepillarse al despertar: ¿una buena idea?
Durante la noche, la producción de saliva disminuye, lo que crea un entorno ideal para el crecimiento de bacterias y provoca el clásico mal aliento matutino. Por ello, algunos expertos recomiendan cepillarse nada más levantarse para reducir la carga bacteriana, refrescar el aliento y proteger el esmalte antes del contacto con los alimentos.
No obstante, Castro aclara que este cepillado temprano no debe sustituir el que se realiza después del desayuno, ya que es este último el que elimina eficazmente los restos de comida y azúcares.
¿Dos cepillados por la mañana? Sí, pero con cuidado
Lavarse los dientes dos veces por la mañana —al despertarse y después de desayunar— no resulta perjudicial siempre que se realice con una técnica suave y con los instrumentos adecuados. “Lo recomendable es usar un cepillo eléctrico con tecnología oscilante rotatoria, que es más eficaz que el convencional”, señala el experto.
Además, advierte sobre los riesgos de un cepillado agresivo o el uso de pastas dentales abrasivas, que pueden dañar el esmalte y las encías. Por ello, sugiere utilizar un cepillo de cerdas suaves y movimientos no traumáticos para mantener una buena salud bucodental.
¿Y el enjuague bucal por la mañana?
El uso de colutorios o enjuagues debe hacerse bajo recomendación del dentista, ya que algunos contienen componentes dirigidos a tratar afecciones específicas. “Si hay problemas periodontales, pueden indicarse enjuagues con clorhexidina por periodos controlados. Para reforzar la protección contra la caries, se pueden emplear colutorios con flúor”, explica Castro.
El especialista también advierte que no se debe enjuagar la boca inmediatamente después del cepillado, porque esto puede reducir la eficacia del flúor del dentífrico. Lo ideal es esperar algunos minutos antes de hacerlo.
En conclusión, los expertos coinciden en que la mejor rutina matutina combina cepillado suave, tiempo de espera si se consumen alimentos ácidos, y una buena técnica, priorizando siempre la consulta con un dentista para personalizar los cuidados de la salud oral.
