Expertos explican cómo hacerlo de forma placentera y segura en la vida sexual
Madrid. – El sexo oral se ha convertido en una de las prácticas más habituales en las relaciones íntimas, al punto de que siete de cada diez personas en el mundo lo practican regularmente, según datos compartidos por especialistas en sexualidad.
La socióloga y sexóloga Cecilia Bizzotto explica que el sexo oral consiste en estimular los genitales de la pareja con la boca, la lengua o los labios, y subraya que es una de las formas de encuentro sexual más extendidas debido al alto nivel de placer que genera.
En el caso de las mujeres, recibir sexo oral aumenta las probabilidades de alcanzar el orgasmo, ya que muchas veces la penetración por sí sola no resulta suficiente. De ahí la importancia de esta práctica dentro de la diversidad sexual.
Cómo dar más placer
Los expertos coinciden en que no existe una guía universal para el sexo oral. Cada pareja construye su propia dinámica, pero la imaginación, la conexión y la comunicación son claves. Aun así, hay consejos básicos que pueden enriquecer la experiencia.
En los hombres, se recomienda el uso de la lengua, labios y boca con cuidado de no lastimar con los dientes. Explorar el glande y los testículos, alternar movimientos y miradas sensuales, o incluso integrar las manos en la estimulación, puede potenciar el disfrute.
En las mujeres, la clave está en la sutileza y la variación de ritmos. Evitar la estimulación directa e intensa en el clítoris al inicio, usar movimientos circulares, combinar presión y velocidad, y acompañar con caricias o penetración con los dedos, siempre con consentimiento, son recursos efectivos.
La especialista enfatiza que cada persona es distinta, por lo que lo más importante es la comunicación. Preguntar, observar señales corporales y empezar de forma gradual son aspectos que mejoran la experiencia.
Hacerlo de forma segura
Aunque muy practicado, el sexo oral no está exento de riesgos. Muchas infecciones de transmisión sexual (ITS), como la gonorrea, la sífilis, la clamidia, el herpes o el virus del papiloma humano, pueden transmitirse mediante esta práctica.
El nivel de riesgo depende del tipo de contacto, la frecuencia y la infección en cuestión. Por ello, los especialistas recomiendan el uso de preservativo en el pene o barreras de látex en la vulva y el ano como medidas de protección.
Otro aspecto clave es la higiene íntima. Mantener un aseo adecuado en los genitales genera mayor comodidad y confianza, favoreciendo tanto el disfrute como la seguridad durante la práctica.
En definitiva, el sexo oral forma parte de la vida sexual de la mayoría de las personas, pero su disfrute pleno depende de dos pilares: placer con consentimiento y protección frente a riesgos.
