Un informe revela qué creencias sobre la dieta equilibrada son falsas y cuáles se apoyan en la ciencia
Madrid. – La preocupación por llevar una dieta equilibrada crece en la sociedad. Según el Barómetro FOOD 2025 de Edenred, el 87% de la población afirma prestar más atención a sus hábitos alimenticios, un aumento respecto al año pasado (82%). El estudio revela que el concepto de “saludable” ha cambiado: los consumidores ya no se dejan llevar por etiquetas, sino que priorizan la frescura de los alimentos (96%) y reclaman más verduras en sus platos (82%).
Sin embargo, junto al interés por comer bien, persisten ciertos bulos que generan confusión sobre lo que significa realmente llevar una dieta equilibrada. Durante la presentación del informe, en colaboración con Hostelería de España y la Academia Española de Nutrición y Dietética (AEND), se aclararon algunos de los mitos más repetidos.
Comer sin gluten o lactosa es más saludable
Mito. Según la AEND, eliminar el gluten o la lactosa sin tener intolerancias puede provocar déficit de nutrientes y aumentar riesgos de salud como obesidad o problemas cardiovasculares.
Las verduras cocinadas pierden sus propiedades
Realidad. Al cocinarlas, las verduras pueden perder ciertas vitaminas, pero también ganan en digestibilidad y generan otros nutrientes. Lo recomendable es consumirlas tanto crudas como cocinadas.
El pan, la pasta, el arroz y las patatas engordan
Mito. Los carbohidratos son esenciales en una dieta equilibrada. Retirarlos por completo puede llevar al cuerpo a la cetosis, generando efectos secundarios como dolores de cabeza, estreñimiento o debilidad. No existe evidencia concluyente de que los hidratos sean responsables del aumento de peso, salvo en el caso de azúcares añadidos y refrescos en jóvenes.
El pan integral tiene menos calorías que el blanco
Realidad (a medias). Ambos aportan el mismo valor energético, pero el integral ofrece más fibra y minerales, lo que lo hace más saciante y beneficioso para controlar el peso, regular el tránsito intestinal y reducir picos de glucosa.
La fruta engorda si se consume de postre
Mito. No importa en qué momento se consuma: lo relevante es incluirla en la dieta diaria. La OMS recomienda 400 gramos de frutas y verduras al día para reducir riesgos de enfermedades como cáncer, diabetes u obesidad.
En conclusión, los especialistas coinciden en que lo importante no es seguir modas ni eliminar alimentos sin necesidad, sino mantener una alimentación variada, fresca y equilibrada, ajustada a las necesidades de cada persona.
