La Agencia Española de Medicamentos advierte que modificar la forma original de los fármacos puede reducir su eficacia y provocar efectos adversos.
Madrid.– Partir, triturar o disolver los medicamentos, aunque parezca una práctica inofensiva, puede conllevar serios riesgos para la salud. Así lo advirtió la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) en un comunicado en el que insta a no manipular los fármacos salvo en situaciones excepcionales y bajo supervisión médica.
El organismo explicó que esta costumbre, común en hogares y centros de cuidado de mayores, puede alterar la eficacia de los tratamientos y generar reacciones adversas tanto en los pacientes como en quienes manipulan los comprimidos. “La manipulación de formas farmacéuticas orales sólidas, como comprimidos o pastillas, puede influir negativamente en su eficacia terapéutica y ocasionar reacciones adversas”, señaló la Aemps.
El riesgo es aún mayor en medicamentos de liberación modificada (retardada, gastrorresistente o prolongada), comprimidos sublinguales o aquellos con estrecho margen terapéutico, ya que alterar su estructura modifica la forma en que el organismo absorbe el principio activo.
Excepciones muy limitadas
Aunque la recomendación general es no manipular medicamentos, la Aemps reconoce que existen casos excepcionales en los que puede ser necesario, como en pacientes con problemas de deglución, el uso de sondas enterales, la administración en niños o la necesidad de ajustar dosis específicas.
En esas circunstancias, solo se debe recurrir a prácticas como partir, triturar o disolver comprimidos cuando no existan alternativas disponibles y siempre bajo control sanitario.
Posibles consecuencias de manipular fármacos
El comunicado detalla varias consecuencias derivadas de estas prácticas:
- Pérdida de eficacia por degradación del principio activo o cambios en su absorción.
- Alteraciones organolépticas, como sabor o color desagradables.
- Irritación o lesiones en la mucosa oral o gastrointestinal.
- Riesgo para la persona que manipula el medicamento, con posibles afectaciones dérmicas u oculares.
Recomendaciones de seguridad
La Aemps recomienda revisar siempre la ficha técnica o prospecto del medicamento para verificar si es posible administrarlo de forma alternativa. Además, sugiere optar por presentaciones más seguras, como soluciones, suspensiones, gotas orales, comprimidos bucodispersables, sublinguales o masticables.
En caso de no encontrar alternativas, la institución aconseja consultar a un médico o farmacéutico, quienes podrán determinar si la manipulación es viable y, de ser así, orientar sobre la manera correcta de hacerlo. También recuerdan que en algunos casos se pueden preparar fórmulas magistrales para pacientes pediátricos o con necesidades especiales.
Con este comunicado, la Aemps insiste en que la seguridad del paciente depende en gran medida del uso correcto de los medicamentos y de evitar modificaciones no autorizadas en su administración.
