El secretario de Defensa, Pete Hegseth, defendió ante el Senado una nueva inyección de fondos mientras crece la oposición al conflicto y aumentan las bajas estadounidenses
Bartolo García
Washington, D.C.– El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, informó ante el Senado que el Gobierno ha destinado aproximadamente US$37,500 millones a la guerra contra Irán, iniciada en febrero junto a Israel, al tiempo que defendió la necesidad de aprobar nuevos recursos para sostener las operaciones militares.
Durante la audiencia, el funcionario respondió a preguntas del senador demócrata Richard Durbin, quien solicitó detalles sobre el costo del conflicto y cuestionó si la intensificación de los enfrentamientos implicará mayores desembolsos para las finanzas estadounidenses en los próximos meses. Hegseth indicó que la cifra incluye gastos operativos, de mantenimiento y salarios previstos para el presente año fiscal.

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El jefe del Pentágono evitó mencionar directamente la guerra con Irán en su exposición inicial y argumentó que los fondos adicionales son necesarios para atender las nuevas exigencias militares, reforzar capacidades y reemplazar equipos utilizados durante las operaciones. De acuerdo con medios estadounidenses, el Departamento de Defensa solicitaría entre US$67,000 millones y US$80,000 millones adicionales.
La comparecencia estuvo marcada por las protestas de activistas pacifistas, quienes interrumpieron en varias ocasiones la intervención de Hegseth con consignas contra la guerra. El incidente reflejó el creciente rechazo que enfrenta la Administración del presidente Donald Trump por la continuidad de un conflicto que diversos sectores consideran impopular y sin una estrategia clara de salida.
Mientras tanto, el alto el fuego alcanzado anteriormente entre Estados Unidos e Irán se ha deteriorado, dando paso a un intercambio casi diario de ataques entre ambas partes. La escalada de las hostilidades ha incrementado la preocupación por el impacto humano y económico del conflicto.
En ese contexto, el presidente Donald Trump advirtió que responderá con mayor contundencia a cualquier ataque contra las fuerzas estadounidenses. El mandatario aseguró que «cada vez que Irán mate a un soldado estadounidense, pagará muchas veces por ello», afirmando que esa directriz ya fue comunicada a Hegseth y a los principales mandos militares del Pentágono.
La comparecencia de Hegseth se produce en un momento en que aumentan las bajas de soldados estadounidenses y se intensifica el debate político sobre el costo de la guerra, tanto por el elevado gasto militar como por las consecuencias que el conflicto podría tener para la estabilidad regional y la política exterior de Estados Unidos.
