El experto explica por qué desconectar y enfocarse en una sola tarea mejora la concentración, la memoria y la creatividad
SANTIAGO. — En una época marcada por el multitasking y la constante necesidad de productividad, el neurocientífico Marc Milstein advierte que forzar al cerebro a funcionar al máximo durante todo el día puede ser perjudicial para su rendimiento. La clave, sostiene, está en darle espacios de descanso y recuperar el control de nuestra atención.
Milstein, autor del libro Un cerebro joven para toda la vida (Pinolia, 2025), señala que nuestro entorno digital nos expone continuamente a “microdistracciones” que consumen tiempo y energía mental: notificaciones del celular, ventanas emergentes en la computadora y ruidos de fondo que impiden mantener el foco.
“Los dispositivos pueden robarnos nuestra concentración y nuestro valioso tiempo”, afirma el también biólogo molecular, comparando su funcionamiento con el de una máquina tragamonedas diseñada para generar dependencia. Sin embargo, asegura que podemos revertir esa situación: “No tienes por qué dejarte controlar por tus dispositivos”.
Entrenar la concentración: método Pomodoro y pausas inteligentes
El especialista recomienda excluir distracciones —como el móvil o la tablet— al momento de trabajar o estudiar. Una estrategia eficaz, dice, es el método Pomodoro: 20 minutos de atención plena a una sola tarea, seguidos de 5 minutos de descanso. “Tu cerebro necesita un poco de distracción para volver a concentrarse”, apunta. Algo tan simple como levantarse o estirarse ayuda a recuperar el enfoque.
Aprender protege al cerebro
Milstein explica que adquirir conocimientos nuevos no solo mejora la inteligencia, sino que también protege contra enfermedades neurodegenerativas. Al aprender, se activa la norepinefrina, un neurotransmisor que ayuda a eliminar desechos cerebrales y favorece la memoria.
Para que el aprendizaje sea efectivo, debe implicar desafío. “Salir de la zona de confort”, dice, fortalece la mente. Idiomas, música o deportes son ejemplos de actividades que estimulan distintas áreas del cerebro.
Entre sus técnicas de memorización destaca:
• Decir en voz alta lo que se desea recordar
• Asociar nombres o conceptos con imágenes conocidas
• Apelar a las emociones, como usar datos significativos en contraseñas
• Reglas mnemotécnicas para guardar información en secuencia
“No hacer nada” también es saludable
Milstein asegura que las mejores ideas no llegan cuando el cerebro está saturado, sino cuando se le permite descansar. Cita testimonios de músicos como Billy Joel y Don Henley, quienes afirman que las composiciones más brillantes surgieron mientras realizaban tareas simples o domésticas.
“La creatividad aparece cuando dejamos de exigir el máximo a nuestro cerebro”, explica. Por eso, defiende el valor de actividades tan básicas como caminar, respirar, escuchar música o incluso cerrar los ojos unos minutos sin hacer nada.
Aunque la sociedad premia estar “ocupados” todo el tiempo, el neurocientífico concluye que el descanso es tan importante como el esfuerzo: desconectar por completo favorece un cerebro joven, sano y listo para aprender.
