Un estudio apunta que una dieta rica en omega-3 podría reducir el riesgo de este problema visual, cada vez más frecuente en niños y jóvenes.
Madrid.– La miopía es un defecto visual en aumento en todo el mundo y cada vez aparece a edades más tempranas. Aunque no puede prevenirse del todo debido a su componente genético, especialistas aseguran que factores ambientales como la alimentación o el uso intensivo de pantallas influyen directamente en su desarrollo.
Un estudio publicado en la revista British Journal of Ophthalmology señala que una dieta rica en ácidos grasos omega-3, presentes principalmente en pescados como el salmón, el atún o la caballa, podría ayudar a reducir el riesgo de aparición de miopía en niños. Por el contrario, una alta ingesta de grasas saturadas, como la mantequilla, la carne roja o el aceite de palma, incrementa las probabilidades de sufrir este problema.
Aunque se trata de un estudio observacional, los expertos recuerdan que los beneficios del omega-3 en la salud cardiovascular y cerebral ya han sido comprobados, y ahora también se suman evidencias sobre su papel en la salud ocular.
Alimentos recomendados para la vista
Además del pescado azul, los ácidos grasos omega-3 se encuentran en:
- Mariscos como mejillones, ostras o gambas.
- Vegetales de hoja verde como espinacas, lechuga o pepino.
- Aceites vegetales de linaza, nueces, oliva, soja o sésamo.
- Frutos secos como almendras y nueces.
Estos alimentos son esenciales porque el organismo no puede producir por sí mismo los omega-3 y debe obtenerlos a través de la dieta.
Consejos para una buena salud visual
El Instituto Oftalmológico Fernández-Vega recomienda combinar una alimentación equilibrada con hábitos saludables para proteger la vista y ralentizar la progresión de la miopía:
- Reducir el uso de la visión cercana, alternando con actividades que requieran mirar de lejos.
- Fomentar las actividades al aire libre en niños, clave para retrasar la aparición de la miopía.
- Aplicar la regla 20-20-20: cada 20 minutos de trabajo visual, descansar 20 segundos mirando a 6 metros.
- Parpadear con frecuencia para mantener la hidratación ocular.
- Regular el brillo de las pantallas y activar el modo nocturno o bloqueo de luz azul.
- Mantener una iluminación adecuada en el entorno de estudio o trabajo.
- Respetar la distancia de 50 a 60 cm con las pantallas y una postura correcta.
- Reducir el uso excesivo de lentillas y extremar la higiene en su manejo.
- No frotarse los ojos sin lavarse las manos para evitar infecciones y daños en la córnea.
- Seguir un estilo de vida saludable, con buena hidratación, sin tabaco y una dieta rica en nutrientes como vitaminas A, C y E.
En definitiva, aunque la miopía tiene un componente genético difícil de modificar, la alimentación y los hábitos visuales pueden ser grandes aliados para cuidar la vista y frenar su progresión desde edades tempranas.
