La pequeña Naylah Victoria fue dada de alta luego de 34 días de atención médica, en un proceso que su madre calificó como una prueba de fe y fortaleza
Luego de 34 días de hospitalización, la hija de Jenn Quezada finalmente pudo regresar a casa junto a su madre, marcando el cierre de una etapa llena de retos, incertidumbre y esperanza para la familia.
La noticia fue compartida por la propia Jenn a través de un emotivo mensaje, en el que expresó su profunda gratitud por haber superado un proceso que describió como difícil desde el inicio del embarazo y el nacimiento de su hija, Naylah Victoria Reyes.
La madre destacó que, aunque el camino estuvo marcado por momentos complejos, lágrimas y silencios, nunca perdió la fe y se mantuvo firme confiando en Dios durante cada etapa vivida dentro del centro médico.
“Finalmente nos vamos a casa, y mi corazón se desborda de gratitud. El camino no fue fácil; estuvo lleno de pruebas, lágrimas y momentos de silencio, pero en cada paso Dios estuvo con nosotras”, expresó Quezada en su mensaje.
Jenn también dedicó palabras de agradecimiento al equipo médico y de enfermería que atendió a la pequeña durante un mes y cuatro días, resaltando su compromiso, entrega y cuidado constante, y describiéndolos como instrumentos de Dios en todo el proceso.
De igual manera, extendió su agradecimiento a familiares, amigos y personas cercanas que se mantuvieron orando y brindando apoyo emocional durante la hospitalización de Naylah Victoria.
El regreso a casa representa no solo una recuperación médica, sino también un nuevo comienzo para madre e hija, quienes ahora podrán continuar juntas esta etapa lejos del entorno hospitalario.
La publicación generó múltiples mensajes de apoyo y felicitaciones, evidenciando el respaldo y cariño recibido por Jenn Quezada en uno de los momentos más sensibles de su vida.
