La plataforma de inteligencia artificial Grok, vinculada a la red social X de Elon Musk, desactivó este viernes su herramienta de generación de imágenes para los usuarios que no cuentan con suscripción de pago, luego de una ola de críticas por la creación de imágenes sexualmente explícitas falsas de mujeres y menores.
La decisión se produjo tras la difusión de contenidos manipulados digitalmente —mediante retoques de fotos y videos reales— que simulaban desnudos sin consentimiento, lo que generó indignación y protestas en distintos países por el uso indebido de la tecnología.
Usuarios de X que intentaron acceder a la función recibieron un mensaje automático de Grok indicando que la generación y edición de imágenes queda reservada exclusivamente a suscriptores de pago, una medida que lejos de calmar la polémica avivó nuevas críticas desde sectores políticos y regulatorios.
El gobierno del Reino Unido reaccionó con dureza. Un portavoz del primer ministro Keir Starmer denunció que la plataforma “no elimina el problema, sino que lo convierte en un servicio premium”, calificando la medida como una ofensa para las víctimas de misoginia y violencia sexual.
Desde Bruselas, la Comisión Europea también expresó su insatisfacción. Aunque reconoció los cambios introducidos por X, señaló que no resuelven el problema de fondo relacionado con la generación de contenido ilegal.
“Con suscripción o sin ella, no queremos ver este tipo de imágenes”, afirmó Thomas Régnier, portavoz europeo de Asuntos Digitales, quien insistió en que las plataformas deben diseñar sistemas que impidan la creación de contenidos ilícitos desde su origen.
La Comisión Europea anunció además la aplicación de medidas cautelares contra X, incluyendo una orden legal que obliga a la empresa a conservar todos los documentos internos relacionados con Grok hasta finales de 2026, como parte de la investigación en curso.
Este nuevo episodio se suma a las tensiones entre X y las autoridades europeas. A inicios de diciembre, la Unión Europea impuso a la plataforma una multa de 120 millones de euros por violaciones a la Ley de Servicios Digitales (DSA), pese a las críticas del presidente estadounidense Donald Trump, quien acusa al bloque de hostigar a empresas tecnológicas de su país.
En paralelo, el gobierno británico reiteró su llamado a X para que adopte medidas urgentes y efectivas que frenen la difusión de imágenes falsas sexualmente explícitas.
“Lo que hemos visto en los últimos días es absolutamente atroz e inaceptable en cualquier sociedad que se respete”, declaró Liz Kendall, ministra de Tecnología del gobierno laborista, al exigir responsabilidades a la plataforma.
