La organización Miss Universo vuelve a situarse en el centro de la atención pública, esta vez por un proceso judicial que involucra a una de sus principales figuras. La empresaria tailandesa Anne Jakrajutatip, copropietaria del certamen, fue sentenciada a prisión tras ser hallada culpable de un caso de fraude financiero.
De acuerdo con reportes publicados por el diario Bangkok Post y otros medios internacionales, un tribunal del distrito de Kwaeng impuso a Jakrajutatip una condena de dos años de cárcel por haber incurrido, presuntamente, en prácticas fraudulentas vinculadas a inversiones corporativas.
La audiencia judicial se celebró el pasado 26 de diciembre, sin embargo, la ejecutiva no se presentó ante el tribunal. Las autoridades confirmaron que, hasta el momento, permanece prófuga, luego de que en 2023 se le concediera libertad bajo fianza y posteriormente dejara de acudir a las citaciones judiciales, lo que incrementó el riesgo de fuga.
El fallo judicial también alcanzó a JKN Global Group, empresa que dirige Jakrajutatip, la cual fue sancionada con una multa aproximada de 1,200 dólares como parte del mismo proceso legal.
El caso se originó tras la denuncia del cirujano plástico Raveewat Maschamadol, quien aseguró haber sido engañado para invertir cerca de 900 mil dólares en bonos corporativos de la compañía. Según el tribunal, los acusados habrían presentado información financiera falsa y omitido datos clave sobre la real situación económica del grupo empresarial.
Este episodio judicial surge en un contexto de múltiples controversias alrededor de la organización Miss Universo, que recientemente celebró la coronación de Fátima Bosch el pasado 20 de noviembre, un evento que ya había generado debate en redes y medios internacionales.
A estas tensiones se suman versiones sobre la posible cancelación de la sede prevista en Puerto Rico para 2026, así como investigaciones que involucran a otras figuras ligadas al certamen, entre ellas Raúl Rocha Cantú, señalado en procesos separados por presuntos vínculos con delitos de alto impacto.
Mientras las autoridades tailandesas continúan la búsqueda de Jakrajutatip, el caso amenaza con profundizar la crisis reputacional de Miss Universo, una marca global que en los últimos meses ha pasado de los escenarios de glamour a los titulares judiciales.
