El Café continúa siendo una de las bebidas más consumidas del mundo, pero las dudas sobre cuál presentación es más saludable —molido, en cápsulas o instantáneo— siguen generando debate entre consumidores y especialistas en nutrición.
De acuerdo con expertos en salud, el café destaca por su contenido de cafeína, antioxidantes y compuestos bioactivos que pueden aportar beneficios al organismo cuando se consume con moderación.
Sin embargo, algunos especialistas advierten que el café en cápsulas podría implicar ciertos riesgos debido al contacto de materiales plásticos o recubrimientos con líquidos a altas temperaturas, lo que favorecería la liberación de sustancias químicas y microplásticos.
Aunque no existen estudios concluyentes que determinen si el café molido tradicional es más saludable que el de cápsulas, los expertos recomiendan reducir, en la medida de lo posible, el uso de plásticos en bebidas calientes y optar por recipientes de vidrio, cerámica o metal.
En el caso del café instantáneo o soluble, los nutricionistas señalan que su contenido de antioxidantes puede variar dependiendo del proceso de fabricación, el tipo de tostado y la calidad del grano utilizado. Además, explican que mientras más procesado sea el producto, menor podría ser la cantidad de compuestos beneficiosos.
Otro aspecto que genera preocupación es el café torrefacto, una variedad que incluye azúcar durante el proceso de tostado. Según especialistas, este método puede favorecer la formación de acrilamidas, sustancias que podrían resultar perjudiciales para la salud si se consumen en exceso.
Los expertos coinciden en que el consumo moderado —menos de cuatro o cinco tazas al día— suele considerarse seguro para la mayoría de las personas y puede aportar beneficios gracias a sus antioxidantes y efectos estimulantes.
