La trágica muerte de la actriz pakistaní Humaira Asghar Ali ha generado conmoción tras conocerse que su familia se distanció de ella desde que decidió dedicarse al mundo del entretenimiento. Su cuerpo fue hallado el pasado 8 de julio en avanzado estado de descomposición, tras pasar nueve meses desaparecida.
El descubrimiento se produjo cuando un alguacil del tribunal acudió a su vivienda con una orden de desalojo por falta de pago del alquiler. Al ingresar, las autoridades encontraron restos de comida vencida, tuberías oxidadas y un celular que no mostraba actividad desde octubre, mes en el que también dejó de pagar sus facturas de electricidad.
Durante el funeral, su hermano Navid Asghar Ali declaró al medio Hindustan que la familia había repudiado a Humaira desde que eligió formar parte de la industria del espectáculo, una decisión que fue mal vista por sus allegados.
«La familia la rechazó por unirse al mundo del espectáculo en contra de su voluntad», explicó Navid, quien también desmintió los rumores de que no querían reclamar el cuerpo. Aseguró que no pudieron atender la situación de inmediato debido al reciente fallecimiento de una tía paterna en un accidente de tránsito.
«Mi padre ya estaba muy afectado. Cuando se informó sobre la muerte de Humaira, sus palabras respecto al entierro fueron malinterpretadas», añadió Navid en declaraciones a otro medio local.
Humaira tenía 32 años y llevaba meses sin contacto con nadie. Su muerte ha generado un debate en redes sociales sobre el estigma que aún existe hacia quienes deciden hacer carrera en la industria del entretenimiento.
