El mandatario sustituye a José Ignacio Paliza al frente del partido oficialista y asegura que no impondrá candidaturas durante el proceso para escoger a su sucesor presidencial
Bartolo García
Santo Domingo, R.D. – El presidente de la República, Luis Abinader, asumió este domingo la presidencia nacional del Partido Revolucionario Moderno (PRM) durante el cierre de la XXIV Convención Nacional Ordinaria, celebrada en el Club Polideportivo San Carlos, en el Distrito Nacional. La nueva dirección tendrá a su cargo la conducción de la organización oficialista durante el período 2026-2030, una etapa marcada por la carrera hacia las elecciones presidenciales de 2028.
“Asumo la Presidencia de nuestro partido con gratitud”, expresó Abinader al pronunciar su primer discurso como máximo dirigente de la organización. El mandatario reconoció la responsabilidad que supone ejercer simultáneamente la Presidencia de la República y la dirección del PRM, y señaló que uno de sus principales objetivos será preservar la unidad partidaria y garantizar el respeto entre sus diferentes liderazgos.
Abinader recordó las dificultades atravesadas por el PRM durante sus primeros años y destacó el proceso de crecimiento que permitió a la organización conquistar el poder. Asimismo, atribuyó las victorias electorales obtenidas en 2020 y 2024 al esfuerzo colectivo de dirigentes, militantes y simpatizantes, planteando que mantener esa cohesión será determinante para los próximos desafíos políticos.
Uno de los principales retos de la nueva dirección será administrar la competencia por la candidatura presidencial del PRM para las elecciones de 2028, debido a que Abinader no podrá presentarse para otro período presidencial consecutivo. El mandatario sostuvo que el partido debe demostrar que puede desarrollar una contienda interna competitiva sin fracturas y renovar sus liderazgos manteniendo los principios que dieron origen a la organización.
En ese escenario, Abinader aseguró que desde la presidencia del PRM no buscará imponer una candidatura, sino garantizar condiciones de participación y respeto a los derechos de quienes decidan competir por la nominación presidencial. Su planteamiento coloca la unidad y el equilibrio interno como elementos centrales de una etapa en la que diferentes figuras del oficialismo podrían comenzar a definir sus aspiraciones hacia 2028.
La nueva estructura nacional estará encabezada por Luis Abinader como presidente; Deligne Ascención Burgos, primer vicepresidente; Milagros Ortiz Bosch, segunda vicepresidenta; Eddy Olivares, tercer vicepresidente; Nelson Arroyo, cuarto vicepresidente, y Salvador Ramos, quinto vicepresidente. Mientras tanto, Juan Garrigó Mejía asumirá la Secretaría General, acompañado por Kelvin Cruz, Lía Díaz Santana, Jean Luis Rodríguez Jiménez y Rosa María Santos Méndez como subsecretarios generales.
También fueron escogidos Gloria Reyes como secretaria nacional de Organización y Luis Delgado como secretario nacional Electoral. Con los cambios, Abinader sustituye a José Ignacio Paliza en la presidencia del partido, mientras Garrigó Mejía reemplaza a Carolina Mejía en la Secretaría General, configurando una nueva dirección que tendrá la responsabilidad de conducir tanto el fortalecimiento territorial de la organización como sus próximos procesos internos.
Con la juramentación de sus nuevas autoridades, el PRM inicia formalmente una etapa decisiva de cara a las elecciones de 2028, en la que deberá combinar su condición de partido de Gobierno con la organización de una competencia interna para definir su próxima candidatura presidencial. Abinader coloca así como principal desafío de su gestión partidaria mantener cohesionada a la organización mientras sus distintos liderazgos avanzan en la carrera por su sucesión.
