Con la llegada de las altas temperaturas y el aumento de las actividades al aire libre, las quemaduras solares vuelven a convertirse en uno de los problemas más comunes de la temporada. Especialistas en dermatología alertan que muchas personas siguen recurriendo a remedios caseros que pueden empeorar la lesión en la piel.
Aunque el sol aporta beneficios como la producción de vitamina D, la exposición excesiva a los rayos ultravioleta puede provocar daños importantes. Los expertos explican que una quemadura solar ocurre cuando la radiación supera la capacidad natural de protección de la piel, afectando incluso el ADN de las células cutáneas.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran el enrojecimiento, ardor, inflamación, dolor, picazón y sensibilidad al tacto. En los casos más severos también pueden aparecer ampollas y descamación de la piel días después de la exposición.
Los dermatólogos recomiendan actuar rápidamente para aliviar las molestias y evitar complicaciones. Lo primero es dejar de exponerse al sol y enfriar la zona afectada con compresas frías o duchas de agua fresca, evitando el agua extremadamente helada.
Además, aconsejan mantener la piel bien hidratada utilizando cremas humectantes o productos aftersun sin perfume, así como aumentar el consumo de agua para combatir la deshidratación causada por la quemadura.
Para aliviar el dolor, se pueden utilizar analgésicos comunes siguiendo las recomendaciones médicas o del prospecto. También es importante evitar una nueva exposición solar hasta que la piel se recupere completamente.
Especialistas insisten en que algunos remedios populares pueden resultar peligrosos. Aplicar hielo directamente, alcohol, vinagre, pasta dental, mantequilla, barro o tomate sobre la piel quemada puede aumentar la irritación e incluso provocar infecciones.
Asimismo, recomiendan no romper las ampollas ni arrancar la piel descamada, ya que esto retrasa la cicatrización y aumenta el riesgo de marcas o infecciones.
Los expertos recuerdan que la mejor forma de prevenir las quemaduras es utilizar protector solar diariamente, incluso en días nublados, además de limitar la exposición prolongada al sol en las horas de mayor radiación.
