Un dermatólogo aclara que dejar crecer el pelo en las axilas no implica suciedad ni aumenta el mal olor
Madrid. – Durante años, el vello en las axilas de las mujeres ha sido motivo de debate y estigmatización, asociado erróneamente a una falta de higiene o a un incremento del mal olor corporal. Sin embargo, la ciencia desmonta este mito y aporta un nuevo enfoque sobre un tema que aún sigue siendo tabú.
El dermatólogo y especialista en tricología David Saceda explicó a CuídatePlus que, en la actualidad, el vello en las axilas no cumple una función protectora relevante. “Es más bien un residuo evolutivo. Antes se relacionaba con las glándulas que producían olor y tenía un papel en la atracción sexual en animales y homínidos, pero hoy ya no supone una protección real”, detalló el experto.
Esto significa que dejarse crecer el vello no convierte las axilas en un área menos higiénica. “No pasa nada si se deja crecer, igual que ocurre con el cabello en la cabeza”, aseguró Saceda.
Respecto a la creencia de que el pelo intensifica el mal olor, el dermatólogo aclaró que el sudor es independiente del vello. “En algunos casos, la depilación láser puede destruir glándulas y reducir el olor, pero no siempre es así, ya que el láser ataca principalmente al folículo del pelo y no necesariamente a la glándula”, explicó.
No obstante, la depilación no está exenta de riesgos. Según Saceda, el uso de cuchillas incrementa la posibilidad de foliculitis, una infección en la salida del cabello que puede derivar en irritación o dermatitis. Esto ocurre con mayor frecuencia en las axilas por la finura de su piel.
El especialista recomienda extremar la higiene al momento de depilarse: guardar las cuchillas en lugares secos, limpiar la zona antes del afeitado y reducir la fricción. También aconseja afeitarse siempre en la dirección del crecimiento del pelo para evitar que se encarne.
Tras la depilación, se sugiere aplicar lociones calmantes con ingredientes como aloe vera, pantenol o agua termal, evitando productos con perfumes intensos que puedan irritar la piel.
De esta forma, la ciencia confirma que el debate sobre la higiene en torno al vello axilar es más un prejuicio social que una realidad médica. La decisión de depilarse o no, concluyen los especialistas, sigue siendo una cuestión de estética y elección personal, no de salud.
