Fisioterapeutas recomiendan ajustes personalizados y chequeos médicos previos para disfrutar del ciclismo sin complicaciones
Madrid.— Con la llegada del verano, muchas personas optan por cambiar el gimnasio por la bicicleta, un deporte que no solo mejora la condición física, sino que también ofrece múltiples beneficios para la salud. Sin embargo, especialistas del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (Cpfcm) advierten que una práctica inadecuada puede provocar lesiones si no se toman las medidas preventivas adecuadas.
Montar en bici fortalece los músculos, reduce la presión arterial, mejora la capacidad pulmonar y alivia molestias en la columna y articulaciones. “El ciclismo es un ejercicio de bajo impacto que, bien realizado, ayuda incluso a manejar problemas articulares”, señala Jorge Solís, fisioterapeuta del Cpfcm y experto en biomecánica.
Para disfrutar de estos beneficios sin correr riesgos, el primer paso recomendado es someterse a un estudio biomecánico. Esta evaluación determina la postura ideal del ciclista según su anatomía, historial de lesiones y necesidades individuales, permitiendo mejorar el rendimiento, reducir el gasto energético y prevenir molestias por sobrecarga o mala técnica.
Consejos básicos para pedalear con seguridad este verano:
- Elige la bicicleta adecuada: Si aún no tienes una, asegúrate de que se adapte a tu estatura.
- Ajusta la altura del sillín: La pierna debe quedar casi estirada al alcanzar el punto más bajo del pedal. Un sillín demasiado alto puede causar dolor en la parte externa de la rodilla; demasiado bajo, en la rótula o el tendón rotuliano.
- Regula la altura del manillar: Especialmente importante si sufres de dolor de espalda. Una potencia más elevada evita una flexión excesiva de la columna.
- Mantén una cadencia alta: Se recomienda unas 90 pedaladas por minuto para evitar presión en las rodillas, sobre todo en principiantes.
- Corrige la posición de las calas: Una cala mal colocada puede sobrecargar tendones, causar dolor en la columna lumbar o sobreesfuerzo en gemelos y talones.
- Complementa con entrenamiento fuera de la bici: Ejercicios de piernas y abdominales (como sentadillas y planchas) fortalecen el cuerpo y previenen lesiones.
- Haz un chequeo médico si tienes más de 50 años, llevas una vida sedentaria o padeces afecciones cardíacas, vasculares o metabólicas.
- No salgas sin casco, ya sea en carretera o montaña.
- Cuida la hidratación, sobre todo en días calurosos.
El especialista también desmiente algunos mitos comunes del ciclismo: “No es normal que se duerman las manos, duela la espalda o haya adormecimiento en el periné. Con una buena biomecánica, estos síntomas desaparecen”.
La clave, insisten los expertos, está en adaptar la bicicleta al cuerpo del ciclista y no al revés. Con la orientación adecuada, pedalear puede convertirse en una experiencia saludable, segura y placentera.
