El gremio teme que cientos de vehículos queden fuera de circulación y propone destinar parte de los impuestos a los combustibles a la renovación del parque vehicular
Bartolo García
Santo Domingo.– La Central Nacional Movimiento Choferil del Transporte (Mochotran) advirtió que la implementación de la Inspección Técnica Vehicular (ITV) podría dejar fuera de circulación a cientos de unidades del transporte público, con consecuencias económicas para los choferes que dependen de esos vehículos como fuente de ingresos.
El presidente de la organización, Alfredo Pulinario Mariot (Tito), explicó que muchos afiliados utilizan vehículos con más de diez años de antigüedad y no cuentan con recursos suficientes para sustituirlos, por lo que podrían enfrentar dificultades para cumplir con las nuevas exigencias técnicas.
Ante ese escenario, Pulinario Mariot pidió al presidente Luis Abinader destinar el 2 % de los impuestos recaudados por los derivados del petróleo a un programa de renovación del parque vehicular.
El dirigente también reclamó ampliar los corredores, las rutas alimentadoras y los carriles exclusivos para autobuses, como parte de una transformación más amplia del sistema de transporte público.
Pulinario Mariot sostuvo que la inspección no debería limitarse a retirar unidades deterioradas, sino estar acompañada de facilidades que permitan a los transportistas sustituir los vehículos que ya no reúnan las condiciones requeridas. Aseguró, no obstante, que Mochotran y sus autobuses están preparados para someterse a las evaluaciones.
El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) anunció la implementación de la ITV, conocida como “revista”, en cumplimiento de la Ley 63-17. El artículo 166 establece una revisión técnica anual obligatoria para los vehículos de motor, destinada a verificar sus condiciones mecánicas y de seguridad.
En 2025 se anunció que el sistema sería desarrollado mediante una inversión privada inicial estimada en US$88 millones. Posteriormente, el director general de Alianzas Público-Privadas, Andrés Lugo Risk, informó que el proyecto estaría listo para operar formalmente en el país en 2030.
