Con la llegada del otoño y la reducción de las horas de luz solar, especialistas destacan la importancia de exponerse a la claridad natural para regular el sueño, mejorar el estado de ánimo y mantener el equilibrio del organismo.
El cambio de hora de otoño de 2026 se realizará el domingo 25 de octubre en España y otros países europeos, mientras que en Estados Unidos tendrá lugar el próximo 1 de noviembre. Esta modificación, que implica retrasar los relojes una hora, marca el regreso al horario estándar y vuelve a poner sobre la mesa la importancia de aprovechar la luz natural para proteger la salud física y emocional.
En España, los relojes deberán atrasarse una hora durante la madrugada del domingo 25 de octubre, cuando las 3:00 pasarán a ser las 2:00 en la mayor parte del territorio. Por su parte, en Estados Unidos, el ajuste se efectuará el 1 de noviembre a las 2:00 de la madrugada. En República Dominicana no se aplica el cambio de horario, por lo que los ciudadanos no tendrán que modificar sus relojes, aunque sí pueden experimentar variaciones estacionales en la duración del día.
Más allá de los ajustes en el reloj, los especialistas advierten que la disminución de las horas de luz natural durante el otoño y el invierno puede influir en los hábitos de descanso y el bienestar general. Esto ocurre porque la exposición a la luz solar constituye uno de los principales mecanismos mediante los cuales el cerebro regula el ritmo circadiano, conocido como el reloj biológico del organismo.
De acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), la luz natural desempeña un papel fundamental en la regulación de los ciclos de sueño y vigilia. La exposición a la claridad durante el día ayuda al organismo a mantenerse alerta, mientras que la oscuridad favorece la producción de melatonina, una hormona relacionada con el descanso nocturno. Cuando estos ciclos se alteran, algunas personas pueden experimentar dificultades para dormir, cansancio o cambios en su estado de ánimo.
Ante esta situación, los expertos recomiendan aprovechar especialmente las primeras horas de la mañana para recibir luz natural. Salir a caminar, realizar actividades al aire libre o dedicar algunos minutos a disfrutar de espacios exteriores puede contribuir a mantener sincronizado el reloj biológico. Los NIH aconsejan procurar al menos 30 minutos diarios de exposición a la luz natural, una práctica que puede favorecer la regularidad del sueño.
Asimismo, los cambios estacionales y las modificaciones bruscas del horario pueden provocar un período de adaptación en determinadas personas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) señalan que estos ajustes pueden afectar temporalmente el descanso y la concentración. Por esta razón, mantener horarios regulares para acostarse y despertarse, aprovechar la iluminación natural durante el día y reducir la exposición a luces intensas antes de dormir son medidas que pueden facilitar la adaptación.
Aunque República Dominicana mantiene el mismo horario durante todo el año, las recomendaciones relacionadas con la exposición a la luz solar también resultan relevantes para su población, especialmente para quienes pasan gran parte de la jornada en oficinas o espacios cerrados. Aprovechar la claridad del día, sin descuidar la protección frente a la radiación ultravioleta, puede contribuir a mejorar los hábitos de sueño y promover un estilo de vida más saludable.
