Investigaciones sugieren que los medicamentos utilizados para controlar el colesterol podrían estar relacionados con una menor progresión del glaucoma y una reducción en la necesidad de algunos tratamientos, aunque los científicos advierten que todavía se necesitan más estudios.
Las estatinas, medicamentos ampliamente utilizados para reducir el colesterol y prevenir enfermedades cardiovasculares, están siendo estudiadas por un posible beneficio adicional sobre la salud ocular, específicamente en personas con glaucoma de ángulo abierto.
Diversas investigaciones han encontrado asociaciones entre el uso prolongado de estos fármacos y una menor probabilidad de desarrollar glaucoma o de que la enfermedad avance. Un amplio estudio realizado entre más de medio millón de personas con colesterol elevado encontró que quienes utilizaron estatinas de manera continua durante dos años presentaron alrededor de 8 % menos riesgo de desarrollar glaucoma de ángulo abierto.
El mismo análisis observó una reducción cercana al 9 % en el riesgo de que pacientes considerados sospechosos de glaucoma progresaran hacia un diagnóstico confirmado. Además, una mayor exposición a las estatinas estuvo asociada con una menor probabilidad de necesitar tratamiento médico para controlar la enfermedad.
El glaucoma es una enfermedad que provoca un deterioro progresivo del nervio óptico y puede causar pérdida irreversible de la visión. Aunque existen varios tipos, el glaucoma de ángulo abierto es uno de los más frecuentes y suele avanzar lentamente, en muchas ocasiones sin síntomas durante sus primeras etapas.
Los tratamientos actuales buscan principalmente controlar la presión intraocular mediante colirios, procedimientos con láser o intervenciones quirúrgicas. Los investigadores estudian si las estatinas podrían ejercer efectos protectores sobre el nervio óptico o mejorar determinados mecanismos relacionados con la circulación y el drenaje del humor acuoso.
Sin embargo, los resultados científicos no son concluyentes. En el estudio de más de 500,000 pacientes no se encontró una reducción significativa en la necesidad de cirugía o procedimientos con láser entre quienes utilizaban estatinas. Otras investigaciones incluso han encontrado asociaciones diferentes entre estos medicamentos y el glaucoma, lo que demuestra que todavía existe incertidumbre sobre su verdadero efecto.
Por esta razón, los especialistas no recomiendan comenzar a tomar estatinas únicamente con el objetivo de prevenir o tratar el glaucoma. Estos medicamentos deben utilizarse bajo indicación médica para el control del colesterol y del riesgo cardiovascular, mientras que los pacientes con glaucoma deben mantener el tratamiento prescrito por su oftalmólogo.
Los hallazgos, no obstante, han despertado interés sobre el posible vínculo entre colesterol, salud cardiovascular y enfermedades oculares. Nuevos estudios podrían determinar en el futuro si las estatinas tienen realmente un papel complementario en la prevención o tratamiento del glaucoma y qué pacientes podrían beneficiarse.
