Jóvenes y personas solteras, entre quienes más aumenta la actividad sexual durante el verano
El verano suele estar asociado con vacaciones, mayor tiempo libre y más oportunidades para socializar, factores que pueden favorecer un ligero incremento de la actividad sexual. Sin embargo, hasta el momento no existen suficientes evidencias científicas que demuestren que las relaciones sexuales aumenten de manera significativa durante esta época del año.
De acuerdo con especialistas en sexualidad, el grupo que podría experimentar un mayor aumento de su actividad sexual durante el verano está compuesto principalmente por jóvenes, incluidos adolescentes, y personas solteras. Esto no necesariamente responde a un incremento de la libido, sino a los cambios en las rutinas y a una mayor cantidad de oportunidades para conocer y relacionarse con otras personas.
Más tiempo libre y nuevas oportunidades
Durante las vacaciones suelen modificarse los horarios habituales, aumentan los encuentros sociales y se dispone de más tiempo para actividades de ocio. A estos factores se suman los viajes, las fiestas y, en algunos casos, un mayor consumo de alcohol.
Según especialistas, estos elementos sociales y ambientales pueden favorecer el aumento de los encuentros sexuales. Incluso, algunos estudios han observado que los mayores picos de interés sexual pueden estar relacionados con grandes acontecimientos culturales y sociales, más que con la llegada del verano en sí.
Por ello, la idea de que las altas temperaturas provocan directamente un aumento de la libido no cuenta con suficiente respaldo científico. El contexto parece tener un papel mucho más importante.
Las infecciones sexuales no entienden de estaciones
Aunque el verano puede generar más oportunidades para mantener encuentros sexuales, los riesgos de contraer una infección de transmisión sexual (ITS) son los mismos durante todo el año.
La preocupación por estas infecciones ha aumentado debido al incremento registrado en algunos países europeos. Datos del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) muestran que la gonorrea y la sífilis alcanzaron cifras elevadas durante 2024. En el caso de la gonorrea, se registró un incremento considerable respecto a años anteriores.
Los especialistas señalan que este fenómeno responde a diferentes factores, entre ellos una menor utilización del preservativo, cambios en las conductas sexuales y un mayor acceso a las pruebas diagnósticas, lo que también permite identificar infecciones que anteriormente podían pasar desapercibidas.
El preservativo sigue siendo una herramienta clave
Para reducir el riesgo de ITS, el uso del preservativo continúa siendo una de las principales medidas de protección durante las relaciones sexuales. No obstante, no ofrece una protección absoluta frente a todas las infecciones.
Un ejemplo es el virus del papiloma humano (VPH), que puede transmitirse mediante el contacto o roce entre zonas genitales que no necesariamente quedan cubiertas por el preservativo.
Por esta razón, la prevención debe complementarse con controles médicos y pruebas de detección. Las personas sexualmente activas pueden consultar con profesionales de la salud sobre la frecuencia adecuada para realizarse pruebas de ITS, especialmente cuando tienen nuevas parejas o mantienen relaciones sin protección.
Más libertad, pero también más responsabilidad
El verano puede representar una época de mayor actividad social y sexual, especialmente entre jóvenes y personas solteras. Sin embargo, disfrutar de estas experiencias requiere mantener las mismas medidas de prevención que durante cualquier otro momento del año.
El uso adecuado de métodos de protección, la realización periódica de pruebas y la comunicación abierta con las parejas sexuales son algunas de las principales herramientas para reducir los riesgos y cuidar la salud sexual.
