Especialistas aseguran que operarse durante los meses de verano no aumenta el riesgo de complicaciones, siempre que el paciente siga correctamente las indicaciones del postoperatorio.
Cada vez más personas eligen los meses de julio y agosto para someterse a procedimientos de cirugía estética, aprovechando el período de vacaciones para recuperarse. Aunque persisten creencias sobre los supuestos riesgos de operarse en verano, expertos afirman que el calor, por sí solo, no representa un impedimento para este tipo de intervenciones.
El cirujano plástico Santiago Elvira explicó que una de las dudas más frecuentes entre los pacientes es si las altas temperaturas afectan la cicatrización o aumentan el riesgo de infecciones. Sin embargo, aclaró que no existe evidencia que respalde estas afirmaciones y que el éxito de la recuperación depende, principalmente, de los cuidados posteriores y del seguimiento de las recomendaciones médicas.
Mitos sobre las cirugías en verano
De acuerdo con el especialista, uno de los mitos más extendidos es que las heridas cicatrizan peor durante el verano. No obstante, señaló que las temperaturas elevadas no alteran el proceso de cicatrización y que, gracias a los espacios climatizados y a la evolución de las prendas de compresión utilizadas tras las cirugías, los pacientes pueden recuperarse con comodidad.
Asimismo, indicó que el sudor no modifica los resultados de una intervención, aunque sí hace indispensable mantener una adecuada higiene y cuidar la zona operada para evitar complicaciones.
Otro aspecto que genera preocupación es el riesgo de infección. Los especialistas explican que este no depende de la estación del año, sino de factores como la técnica quirúrgica empleada, el estado de salud del paciente y el correcto cuidado de la herida.
Sol, playa y piscina: ¿cuándo es seguro?
Los médicos recomiendan evitar la exposición directa al sol durante las primeras semanas posteriores a la cirugía, ya que los hematomas y las cicatrices recientes pueden pigmentarse y dejar marcas permanentes.
Una vez transcurrido el período inicial de recuperación, los pacientes pueden retomar actividades como ir a la playa o la piscina, siempre que la cicatriz esté protegida con apósitos especiales y siguiendo las indicaciones del cirujano.
En cuanto al baño en el mar o en piscinas, los especialistas aconsejan esperar hasta que las heridas hayan cicatrizado completamente para reducir el riesgo de infecciones.
El postoperatorio, clave para un buen resultado
Los expertos señalan que la recuperación es una etapa tan importante como la propia intervención quirúrgica. En cirugías con incisiones más amplias, como la abdominoplastia o el denominado mommy makeover, es necesario extremar los cuidados para evitar que el calor, el roce o la humedad afecten la cicatrización.
Por ello, insisten en que no existe una época ideal para realizarse una cirugía estética. La decisión debe tomarse de forma individual, junto al especialista, considerando el tipo de procedimiento, el estado de salud del paciente y su capacidad para cumplir con las recomendaciones médicas durante el proceso de recuperación.
