El ghee, una mantequilla clarificada de origen indio, se ha vuelto popular como una alternativa más digestiva frente a la mantequilla tradicional. Sin embargo, especialistas en nutrición advierten que sigue siendo una grasa rica en saturadas y que su consumo debe moderarse.
El nutricionista Vicente Clemente explicó que el ghee contiene muy poca lactosa y caseína debido al proceso de clarificación, lo que puede hacerlo más tolerable para algunas personas con intolerancia a la lactosa. No obstante, señaló que esto no significa que sea automáticamente más saludable.
Según el experto, tanto el ghee como la mantequilla convencional son alimentos con alta densidad energética y elevados niveles de grasa saturada y colesterol. Aunque el ghee tiene ventajas culinarias, como soportar altas temperaturas y aportar un sabor intenso, aseguró que no existe evidencia suficiente para considerarlo superior a grasas más saludables como el aceite de oliva virgen extra.
Especialistas también alertaron que un consumo frecuente de ghee podría elevar el colesterol LDL, conocido como “colesterol malo”, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares, especialmente en personas con diabetes tipo 2, obesidad o antecedentes cardíacos.
Los expertos recomiendan que su consumo sea ocasional y en pequeñas cantidades, priorizando en la alimentación diaria grasas insaturadas provenientes de alimentos como frutos secos, pescado azul y aceites vegetales.
