El juicio en Londres reúne a varias figuras públicas que acusan al grupo editorial de prácticas ilegales para obtener información personal.
El príncipe Enrique, junto al reconocido cantante Elton John y otras cinco personalidades, solicitó una compensación económica significativa a la empresa Associated Newspapers Ltd (ANL), propietaria del Daily Mail, en un juicio por presunta violación de su vida privada que llega a su fase final en Londres.
Los demandantes aseguran que el grupo mediático recurrió a métodos ilegales, incluyendo el uso de detectives privados, para acceder a información confidencial. Entre los denunciantes también figuran la actriz Elizabeth Hurley, el productor David Furnish, la actriz Sadie Frost, la activista Doreen Lawrence y el exdiputado Simon Hughes.
Durante el proceso judicial, iniciado en enero en el Tribunal Superior de Londres, los testimonios estuvieron marcados por la carga emocional. Los afectados denunciaron escuchas telefónicas, obtención indebida de datos médicos y manipulación para conseguir información exclusiva.
Los abogados de los demandantes solicitaron al tribunal otorgar una indemnización “sustancial” por el uso indebido de información privada, insistiendo en la gravedad de las acciones denunciadas.
Este caso representa un nuevo episodio en la disputa legal del príncipe Enrique contra la prensa sensacionalista británica, conflicto que mantiene desde hace años y que se intensificó tras su salida de la familia real en 2020.
El hijo menor del rey Carlos III ha sido especialmente crítico con los medios, a los que responsabiliza en parte por la muerte de su madre, la princesa Diana, y por el acoso mediático hacia su esposa, Meghan Markle.
Durante el juicio, Enrique relató que la constante intrusión de los tabloides lo llevó a desarrollar una fuerte paranoia, además de describir el impacto negativo que estas publicaciones tuvieron en su vida familiar.
Por su parte, Elizabeth Hurley aseguró entre lágrimas que su privacidad fue vulnerada de manera extrema, denunciando incluso la colocación de dispositivos de escucha en su vivienda, hechos que calificó como “monstruosos”.
Elton John también expresó su indignación, acusando al grupo editorial de cometer graves violaciones a su intimidad, incluyendo el acceso a información médica relacionada con su familia.
Sin embargo, la defensa de ANL rechazó las acusaciones, argumentando que sus periodistas actuaron dentro de los límites legales y que la información publicada provenía de fuentes legítimas.
El fallo del tribunal se espera en las próximas semanas y podría marcar un precedente importante en la relación entre figuras públicas y medios de comunicación en el Reino Unido.
