Santo Domingo.– El cantante Javish Victoria, integrante del emblemático Conjunto Quisqueya, lamentó que en la actualidad se requiera invertir hasta RD$500,000 mensuales para lograr una promoción efectiva de la música dominicana, una realidad que —según afirmó— resulta insostenible para la mayoría de los artistas.
Victoria explicó que, aunque la agrupación ha grabado nuevos temas, estos no han recibido la difusión necesaria debido a los elevados costos del mercado promocional. Reveló que un colega, cuyo nombre prefirió no mencionar, le confesó que destina medio millón de pesos cada mes solo para mantenerse vigente en los medios.
“Eso no hay quien lo aguante”, expresó el merenguero al participar junto a sus compañeros en el programa D´AGENDA, donde abordaron los retos que enfrenta el género en la actualidad.
El artista también señaló como un obstáculo adicional la desaparición de las casas disqueras tradicionales, que anteriormente asumían la promoción, distribución y respaldo económico de los proyectos musicales.
En ese mismo espacio, el director de la agrupación, Chucky Acosta, indicó que desde la Sociedad de Autores se ha propuesto al Gobierno otorgar incentivos fiscales a las emisoras que difundan de manera constante el merengue, como forma de estimular su presencia en la radio.
Acosta advirtió sobre la falta de relevo generacional dentro del principal ritmo nacional y alertó sobre el riesgo de que el merengue quede relegado, como ocurrió en otros países con géneros tradicionales. “No podemos permitir que llegue el día en que para escuchar merengue tengamos que ir a un lugar específico”, enfatizó.
El músico consideró que, de no tomarse medidas ahora, podrían pasar hasta 20 años para que el merengue recupere el sitial que ocupó durante décadas en la preferencia del público y en la industria musical.
En otro momento de la entrevista, Chucky Acosta aclaró que el llamado merengue urbano no puede compararse con el merengue tradicional, el cual fue declarado por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. A su juicio, se trata de expresiones distintas que no deben colocarse bajo la misma denominación.
El trompetista Elías Santana respaldó esta postura, señalando que la versión que consumen muchos jóvenes difiere notablemente de la esencia musical que históricamente ha definido al merengue.
Victoria agregó que exponentes como Omega y Ala Jaza conectan con el público joven, especialmente con quienes también consumen reguetón y otros géneros urbanos, en gran parte por el respaldo económico que reciben.
Pese a este panorama, los integrantes del Conjunto Quisqueya manifestaron su disposición de apoyar a nuevos talentos del “buen merengue”, ofreciendo su experiencia y estudios de grabación, siempre que exista una política estatal clara orientada a fortalecer la música tradicional dominicana.
Asimismo, destacaron que, tras más de cinco décadas de carrera, todos los miembros de la agrupación gozan de estabilidad económica y nunca han tenido conflictos internos por dinero, una situación que atribuyen a la transparencia y al manejo colectivo de los recursos desde sus inicios.
Finalmente, Javish Victoria recordó que luego del fallecimiento de su primer director, Aneudy Díaz, la agrupación atravesó un período de estancamiento, del cual logró salir con la llegada del empresario Amable Valenzuela como representante. “Ahí comenzó nuestra segunda etapa, con un resurgir que ya tiene 15 años”, concluyó.
