Expertos destacan su aporte de energía y fibra, aunque recomiendan moderación en personas con diabetes
Santo Domingo, República Dominicana. – Las frutas deshidratadas, como ciruelas pasas, uvas pasas y dátiles, se han convertido en una alternativa práctica para quienes buscan un snack rápido y nutritivo.
Gracias a su sabor dulce y su textura similar a una golosina, estos pequeños bocados son una opción ideal para calmar el hambre entre comidas.
Según explica la dietista-nutricionista Paz Pérez, estas frutas destacan por su alto contenido de carbohidratos simples, lo que las convierte en una fuente eficaz de energía rápida.
Por esa razón, muchos deportistas recurren a ellas antes o después de entrenamientos, aprovechando su aporte de azúcares naturales y su facilidad para ser transportadas.
Además, la experta señala que durante el proceso de deshidratación la fibra se concentra, otorgándoles un efecto prebiótico y un mayor poder saciante, favorable para la digestión.
Estos alimentos también aportan una buena cantidad de potasio, mineral que contribuye a la regulación de la presión arterial, así como hierro, calcio y vitaminas del grupo B y A en niveles superiores a los de la fruta fresca.
No obstante, Pérez aclara que algunas vitaminas como la vitamina C, sensible al calor, pueden perderse en gran parte durante el secado.
A nivel nutricional, las diferencias entre los distintos tipos de frutas deshidratadas no son muy marcadas, salvo por su contenido de azúcares.
Las ciruelas pasas, por ejemplo, tienen aproximadamente la mitad del azúcar en comparación con dátiles o uvas pasas, lo que puede ser una ventaja para quienes buscan reducir calorías.
Si se comparan con la fruta fresca, la diferencia es notable: las uvas pasas cuadruplican las calorías de las uvas debido a la eliminación del agua y la concentración del azúcar.
Por este motivo, su consumo debe ser especialmente moderado en personas con diabetes, indica la especialista, quien insiste en que las porciones deben ser controladas según el tipo de diabetes.
Para la población general, la recomendación es consumir unos 25 gramos, equivalentes al puñado que cabe en un puño cerrado, un método práctico para medir la ración adecuada.
Aunque son un complemento valioso en una dieta equilibrada, los expertos resaltan que el exceso puede elevar rápidamente el nivel de glucosa, por lo que es clave la moderación.
Las frutas deshidratadas pueden ser una opción ideal cuando se busca energía rápida, siempre que formen parte de hábitos alimenticios saludables.
