Expertos en nutrición destacan el impacto positivo del cacao en el rendimiento físico, la recuperación muscular y la salud cardiovascular
El cacao, además de ser un placer gastronómico, se ha convertido en un aliado de la práctica deportiva gracias a sus propiedades nutricionales. Así lo explica Laura Esquius, profesora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), quien subraya que el chocolate negro con más de un 70% de cacao puede aportar beneficios indirectos en la actividad física.
De acuerdo con la Federación Española de la Nutrición (FEN), los productos ricos en cacao han sido vinculados a mejoras en la salud general, especialmente en la prevención de enfermedades cardiovasculares como infarto, ictus o insuficiencia cardíaca. También influyen en factores de riesgo como la presión arterial, el colesterol, los niveles de glucosa en sangre y la inflamación.
Estas propiedades se deben principalmente a su alto contenido en polifenoles, y en particular a los flavonoides, reconocidos por su poder antioxidante y antiinflamatorio.
Impacto en el rendimiento deportivo
Los flavonoides del cacao destacan por su capacidad vasodilatadora, lo que mejora el flujo sanguíneo y, en consecuencia, la oxigenación muscular durante el ejercicio. Según Esquius, estos son los principales beneficios del cacao para el deporte:
- Mejora del rendimiento cardiovascular gracias a una mejor oxigenación.
- Reducción del estrés oxidativo provocado por entrenamientos intensos.
- Mayor estado de alerta y motivación gracias a compuestos como la teobromina, la feniletilamina y una pequeña cantidad de cafeína.
- Disminución del dolor muscular tras la actividad física.
- En futbolistas de élite, favorece acciones de alta intensidad, como desaceleraciones bruscas.
- Mejora en pruebas de resistencia, debido a la mayor disponibilidad de óxido nítrico y consumo de oxígeno.
¿Cuándo es mejor consumir chocolate?
La especialista recomienda evitarlo justo antes o durante el ejercicio, ya que su digestión es lenta y puede causar molestias como náuseas o pesadez. El momento ideal es entre 30 y 90 minutos antes del entrenamiento, en pequeñas cantidades y siempre en su versión negra y con alto contenido en cacao.
Después del ejercicio, también resulta beneficioso en forma de bebida de chocolate con leche, al combinar carbohidratos y proteínas que favorecen la recuperación muscular.
Por la noche, sin embargo, debe consumirse con moderación, ya que la cafeína y la teobromina que contiene pueden afectar el sueño dependiendo de la sensibilidad individual.
Con estas recomendaciones, el cacao se confirma no solo como un alimento con historia y sabor, sino también como un recurso valioso para quienes buscan mejorar su rendimiento deportivo y cuidar su salud.
