Ni cerveza 0,0 ni café son las mejores opciones. El agua, las infusiones frías y ciertos alimentos son clave para combatir el calor.
Madrid.– Con la llegada del verano y las altas temperaturas, es común que las personas cambien sus hábitos de consumo de bebidas. Sin embargo, no todas las opciones refrescantes cumplen con su función principal: hidratar. Así lo advierte Isabel Martorell, doctora en Biomedicina, quien explica que muchas de las bebidas más consumidas en verano pueden ser engañosas desde el punto de vista nutricional.
Martorell, en declaraciones a CuídatePlus, señala que es habitual que durante esta época se consuma más alcohol, refrescos y bebidas azucaradas debido al aumento del tiempo libre y las celebraciones. Pero advierte que estas opciones, lejos de hidratar, pueden provocar el efecto contrario: “refrescan momentáneamente, pero generan un estrés en el organismo”.
La experta recalca que el agua sigue siendo la bebida más eficaz y saludable. No obstante, en días de calor extremo, se pueden considerar otras alternativas que ayuden a reponer electrolitos como el sodio, potasio y magnesio. Aun así, muchas de estas bebidas contienen azúcares añadidos y aditivos que no benefician al cuerpo.
Entre las opciones válidas están las infusiones frías, siempre que no contengan aditivos artificiales. Además, Martorell hace una recomendación importante sobre la temperatura del agua: si se consume muy fría (entre 4 y 5 grados), el cuerpo debe gastar energía para adaptarla a su temperatura interna, lo que puede generar más calor en lugar de refrescar.
¿Y la cerveza 0,0 o el café?
Aunque la cerveza sin alcohol es popular en verano, Martorell aclara que no debe considerarse una alternativa al agua. Aunque no deshidrata como su versión alcohólica, “suele contener gas, azúcares y aditivos que generan sensación de hinchazón y no hidratan igual”.
Respecto al café, la especialista explica que su contenido de agua contribuye a la hidratación, pero su cafeína puede tener un efecto diurético si se consume en grandes cantidades (más de cinco tazas al día). Además, puede aumentar la temperatura corporal, favoreciendo la deshidratación. Por lo tanto, aunque el consumo moderado no es perjudicial, no es lo más recomendable en días de mucho calor.
Alimentos que hidratan
La hidratación no depende exclusivamente de lo que bebemos. Martorell destaca que muchas frutas y verduras contienen altos porcentajes de agua, por lo que su inclusión en la dieta ayuda a mantenernos hidratados.
Opciones como sandía, melón, pepino, tomate o gazpacho no solo aportan agua, sino también vitaminas y minerales esenciales. “El gazpacho o las sopas frías son ejemplos perfectos: refrescan, nutren e hidratan al mismo tiempo”, afirma.
La clave, concluye la experta, está en aumentar el consumo de estos alimentos durante el verano, pues contribuyen significativamente al balance hídrico del cuerpo sin añadir azúcares ni sustancias artificiales.
