En un nuevo giro dentro del proceso legal entre el exponente urbano Daddy Yankee y su exesposa, Mireddys González Castellanos, esta última, junto a su hermana Ayeicha, solicitó formalmente al Tribunal de Carolina que desestime la demanda civil de $250 millones que el artista interpuso en su contra.
La moción, de 28 páginas y obtenida por El Nuevo Día, fue presentada el pasado 9 de mayo por el equipo legal de las hermanas González Castellanos. En el documento, las demandadas aseguran que la querella de Daddy Yankee no contiene fundamentos legales suficientes para proceder, y la califican como “otro triste capítulo” de una estrategia supuestamente utilizada por el artista “para atropellar a Mireddys” en medio del proceso de separación matrimonial.
El juez Ismael Álvarez Burgos, quien preside el caso, otorgó a Daddy Yankee un plazo de 20 días para responder a la moción.
Los abogados argumentan que, incluso si se asumieran como ciertas las alegaciones del cantante, estas no evidencian que las demandadas incurrieran en “negligencia crasa, malicia, abuso de poder o violación de ley”. En cambio, aseguran que los señalamientos solo apuntan a diferencias administrativas y no a una conducta legalmente reprochable.
Según la defensa, las entidades en disputa, Los Cangris y El Cartel, fueron creadas durante el matrimonio de Ramón Ayala Rodríguez (Daddy Yankee) y Mireddys González, bajo el régimen de sociedad de gananciales. Por tanto, alegan que ambos son copropietarios de dichas empresas en igualdad de condiciones.
El equipo legal, integrado por destacadas figuras del foro legal puertorriqueño, también refutó la acusación sobre una supuesta distribución indebida de dividendos por más de $100 millones, alegando que el dinero fue restituido y que las demandadas tenían autoridad para realizar tales movimientos financieros.
La moción también responde a señalamientos sobre transferencias bancarias entre las entidades, supuestos pagos indebidos a la empresa del productor Raphy Pina y la eliminación de correos electrónicos. En cada caso, la defensa de las González sostiene que no hay evidencia concreta de mala fe, y que las acciones descritas podrían, a lo sumo, constituir errores administrativos.
Con relación al catálogo musical del artista, cuya venta es uno de los puntos más álgidos de la disputa, se afirma que Daddy Yankee no tenía autoridad directa para objetar las decisiones, ya que los derechos sobre ese activo fueron cedidos a El Cartel y administrados por las demandadas con plena legitimidad.
“Esta demanda no es más que una maniobra para deslegitimar el rol de Mireddys en la administración de las entidades y socavar sus derechos como copropietaria”, subraya el documento presentado al tribunal.
El pleito legal continúa acaparando atención, no solo por el monto reclamado, sino por la dimensión pública que ha cobrado la disputa personal entre el artista y su exesposa. Mientras tanto, el tribunal evaluará los argumentos presentados por ambas partes antes de determinar si la demanda continúa o será desestimada.